jueves, 25 de septiembre de 2008

Mas de mi que de... Lirio

Sus recuerdos la abandonaban lentamente y sus manos poco a poco se van haciendo insuficientes. Se sentía perdida... A pesar de sus propósitos el le había mostrado que el cuerpo no lo es todo y ante semejante revelación, ella ya no sabia por donde seguir… Una vida levantando murallas y un instante con sus miradas frente a aquel espejo para derribarlas… Cada noche reconstruye con lo que poco a poco se esfuma, esas horas que tanto la marcaron sin una razón coherente para ello. En su necesidad repite besos y manos bajo su falda , se vuelve a imaginar tendida y entregada mientras el trata de desabrochar ese conjuntito comprado con mas de lo que podía gastar y que el, en el afán de llegar a su piel ni mira… repasa cada gemido, cada rincón que toco con su lengua, cada centímetro que palpo con sus manos, cada orgasmo y el sueño que los sorprende abrazados… y un despertar con renovados deseos que llevan sus manos ávidas y autónomas a retornar a sus entrepiernas… el movimiento suave de sus caderas, su avanzar por dondequiera y esas burlescas agujetas en su vientre al día siguiente… Desde la ventana el sol ilumina un amanecer en calma y ella se siente feliz... lo siente feliz.
Pero se desvanecen… las lagrimas lavan su alma arrastrándolo todo y haciendo de su ausencia algo gradualmente menos presente.
Ella, en un grito silencioso se niega, resiste… trata de mantenerlo con vida porque pese a ella, en algún lugar de su inconciente aun lleva ese color verde de aquel último encuentro.

2 comentarios:

TOROSALVAJE dijo...

Los recuerdos necesitan alimento o se van muriendo.

Esos también.

Besos.

horabaixa dijo...

Hola De....lirio,

Bello escrito.

Un beso