jueves 16 de julio de 2009

Una noche mas

Otra noche en celo, otra en la cual pareciera que mi cuerpo manda y yo, sumisa, me entrego a sus antojos sin valor para contrariar el fuerte impulso que invade y aniquila mis razones.

En busca de sexo salgo sin mas metas que saciar el deseo… a merced del instinto camino por esta ciudad que se descubre ajena y inmensa… dispuesta a devorarme a través de sus calles eternas.

Camino sin destino, sumo semáforos, pasos de cebra, no tengo idea de donde estoy y la realidad es que no me importa pero este caminar guiado por la inercia del hambre me lleva frente a su puerta, aquella que solo una vez vi, aquella a la cual, ante el deber de llegar, no encontraría.

Ante una casualidad en la cual no creo, me sorprendo! ¿Cómo he llegado hasta ahí? ¿Es que el inconsciente tiene el olfato de los perros que regresan por mas lejos que estén? Me siento como una perra, una perra caliente a disposición de su esencia.

Me detengo unos segundos, cierro los ojos, se que muy cerca el seguramente ni me recuerda pero se me estremece el cuerpo y lo invento frente a la pantalla, en silencio… y cada tecla que toca rompe el espacio, avanza y me toca, como si cada letra fuera la gema de sus dedos deslizándose suave y preciso desde mi nuca hasta donde brota la evidencia de mi apetito.

Entregada a la imaginación me sitúo, de pie, entre su boca y nuestro medio, esa pantalla que repite, obviando distancias, todo lo que podría ser… casi sin tocar, resbalo mis manos abiertas por su cara, cierro sus ojos y toco sus labios. Con un dedo los recorro, los palpo, lo introduzco. Siento su saliva húmeda, cálida y sigo mi descenso… acerco mi boca a su oído y en un susurro exijo silencio… fuera de su pequeño bunker su ascendencia duerme, lo que provoca en mi una excitación que se multiplica quizás por el vago recuerdo de una adolescencia osada.

Entre sus entrepiernas me siento dueña y señora, sumo mi habilidad a un año de espera y tengo la certeza que con el rozar de mi lengua podría explotar y desarmarse entre mis labios… su miembro, ahora entre mis manos cálidas, se muestra erguido y exuberante. Las muevo con una suavidad infinita y me detengo ante el espasmo… vuelvo a su oído y emano en un suave susurro… “aun no”… la meto en mi boca y en un delicado ir y venir disfruto de la suavidad de su verga tocando mi paladar.

Ya no es puro deseo, este se entremezcla con una necesidad sin control, necesito esa leche que una y mil veces he visto sin sentir… necesito su yo penetrando mis entrañas, diluyéndose mas allá de mi vagina ansiosa.

En un instante he girado, me he sentado y he sentido su calor sin preámbulos entre mis piernas, su mano ahora desenfadada, aprieta con fuerza mi pezón y entre el dolor y el placer mi cuerpo se retuerce sobre el suyo. Con mis dedos, frenéticos sobre mi clítoris enardecido sigo el compás de mi cuerpo… galopa mi cuerpo, galopa mi corazón, mi respiración y la suya… por un instante disfrazado de eternidad somos uno y mientras su leche se derrama en mi interior, las contracciones le anuncian que yo también soy feliz.


…abro los ojos y sigo ahí, frente a su puerta, totalmente húmeda y desamparada.


Maldita mente que todo lo daña, maldita razón sin razón que todo lo bueno lo censura sin piedad.


Safe Creative #0906294063953

jueves 9 de julio de 2009


Me repito, vuelvo a remplazar la falta de sexo con dosis extra de adrenalina a base de aventuras.
Otra vez salgo sin saber cual es mi destino, nuevamente mi corazón late al ritmo del vai ven de un tren que me transporta…
Mi cerebro se pierde en un mar de preguntas, a sabiendas de que cada respuesta llegara a su debido tiempo.
Parto al acecho de emociones nuevas, dando a mi alma una segunda oportunidad. Replica de una adolescencia lejana con la virtud que aporta la experiencia.
Abierta a casi todo, dejo que mi cuerpo guíe mis actos y el instinto libere mis deseos.
Estremezco al sentir que es la deliciosa lujuria el pecado que me acompaña.

Safe Creative #0906294063953

sábado 4 de julio de 2009

Ni tetas ni carretas… solo palabras

A falta de juventud, ella se alimentaba de la sorpresa ajena de aquellos que aun guardaban la ingenuidad y el deseo.

No le bastaba brindar su cuerpo al desnudo aunque con ello seguramente seria suficiente para que un ego manco de amor remontara vuelo.

Ella jugaba con una dualidad inexistente que desconcertaba al interlocutor. Se presentaba como la suave, insulsa y habitual ama de casa aburrida y afianzada en su papel un buen día, sin aviso dejaba escapar su lado oculto.

Primero seduce su mente, inventa juegos que ponen a punto y esconden imperfecciones lógicas que suman los años… solo así se siente libre y cuando su imagen abarca el pequeño recuadro, ella ya es diosa y el esclavo de todos sus deseos.

(*tiran mas un par de tetas que una carreta.)

Safe Creative #0906294063953

miércoles 1 de julio de 2009

La espera

Ella, mientras esperaba, se ducho y se perfumo para el... aquel que con sus cuentos la enamoraba cada aparecer.

Nunca supo cuanto de verdad había en estos sueños, si el duende se había perdido o solamente disfrazaba sus quimeras en las madrugadas jugosas de su frondosa imaginación.

Hoy tenían una cita con sus letras. Fruto del deseo, de la ausencia, del tiempo perdido o de su fantasía… la razón poco le importaba, ella sabia que sus palabras la envolverían y por eso esperaba.

A cada encuentro sus palabras la cubrían de un infinito placer, excitando desde su mente hasta sus pezones que podían, sin tener, sentir. Sentir mas que la piel, sentir como le acariciaba sus neuronas con multitud de letras enlazadas que formaban deslizantes manos, dedos, boca…

Y después de ese divino ritual de hembra, ella se sentaba frente a su teclado. Cuidando cada detalle, el hombro insinuante, medias, el escote justo para mostrar sus deseos y no mas...

Mientras tanto, sus piernas jugaban impacientes, ligeramente cerradas, en un ir y venir que rozaba su vulva cada vez mas húmeda.

Sus ansias crecían con el tic tac del reloj que no sonaba, en la era de la tecnología hasta eso nos han robado… el suave y tranquilizante tic tac… un reloj digital le recuerda que el tiempo corre y el no llega.

Así que empieza a solas, recordando que con sus dedos también puede inventar orgasmos… el, el duende hoy si se ha perdido… perdido el placer de compartir los gemidos casi imperceptibles, la imagen del hambre y la calma después del amor desesperado.

Ella, sola, devora sus deseos y mata suavemente su imperiosa necesidad de soñar despierta con algo más.

Safe Creative #0906294063953

viernes 26 de junio de 2009

La necesidad doblega

No hay preámbulos para la imaginación, y de pronto, en algún lugar, miramos el cielo en silencio. Reposas tu cabeza entre mis pechos y así, esperamos aquella estrella fugaz que no llega.

Perdidos, los dos en deseos no cumplidos, nuestra calma se trasforma en una insoportable ternura, y por que la necesidad doblega con mas facilidad que la tentación… siento como tu cara gira hacia mis pechos, tu boca roza un pezón que pronto reacciona en emergente señal de excitación.

La calma se hace prisa por devorar la presencia de tanta ausencia. Succionando lento y suave… mi piel despierta, mi corazón se acelera y muy de adentro salen callados gemidos de inmenso placer.

Desesperada por mas, te aparto, te miro y te guío… al sentir tus húmedos labios entre los míos, esos rosados, abiertos, hinchados… exploto en mil pedazos y disfruto de una soledad compartida que me envuelve y me acuna… la realidad me despierta, y por respeto guardo mis ganas.

De momento se que mi placer hace el tuyo y tocarte solo te alejaría.

lunes 22 de junio de 2009

Un mail no enviado (con un final adaptado)



Ella se toca, siente, acaba y se entristece...
y la tristeza se transforma en ira que impulsivamente se tornan palabras que a duras penas contiene.

Quiere que el sienta su rabia pero su orgullo pesa antes de la cuarta palabra… deseaba que la recordaras pero ya no puede incordiarlo, no la sacia, ya no la calma…

Sigue añorando aun que el todo se ha reducido al sexo que hoy no tiene, a sus juegos tan secretos como su paso por sus días, a las fantasías que los calentaba en las cuales se perdían a distancia para terminar en aquellos orgasmos de soledad compartida únicamente a través de la palabra.

O en las otras que si realizaban y disfrutando como locos, sin miedos ni peros, unidos por el deseo de experimentar lo nuevo… lo que hasta ese instante era lo prohibido. Juegos inocentes pero cargados de erotismo por una confianza única y mucho me temo que irrepetible.

Excitación acumulada por las ansias del tiempo que los encontraba dispuestos antes incluso del mas mínimo roce al cerrar la puerta… tanto en tan poco tiempo.

Solo dios sabe cuanto extraña ella su cuerpo…

Pero es consciente, ella lo sabe aunque lo niegue, que lo que no se alimenta se muere. Se va consumiendo de a poco.

Aun así todavía, en las escasas noches en que su cuerpo se desvela ella insiste en jugar con los recuerdos sin vida antes que arriesgarse y no tener fuerzas para salir una vez mas adelante.

miércoles 17 de junio de 2009

Principios

Hoy ella ha vuelto a ver su vídeo y a estremecerse con sus palabras. El había sido como un torbellino, la señal de partida para esta carrera sin meta que hoy es su vida, la otra, aquella que vive en paralelo con esta realidad que la ata al suelo. La de las fantasías sin límites hecha de la suma de letras plasmada en este espacio de color oscuro.

El era suave, delicado, amoroso… desparramaba pasión y sensualidad en sus mensajes y ella volvía a sentirse feliz. Atrás quedaban esos años oscuros, esa vida sin sentido que seguía perpetuando por razones hoy incoherentes.

Casi olvidado en el tiempo hoy rescataba viejos mails y con ellos, fotos, un vídeo y palabras que al releerlas la devolvían a ese estado de pureza, a esa sensación de bien estar, a su cuerpo que jamás palpo con sus manos pero que fue una y mil veces infinitamente suyo. El... aquel que rompió la barrera del tiempo y la distancia.

Para el se filmo la primera vez, con sus labios disfruto, con sus palabras se deleito… viejos tiempos aquellos, de emociones fuertes con delicadas acciones.

Tuvieron un único encuentro… un sutil beso, un café y un adiós.


… antes de partir, ella le pidió que esperara, fue al lavabo, y cuando volvió le entrego un pequeño regalo…

El nunca olvido el olor de sus bragas… fue lo único que la cordura
les permitió
compartir….