sábado, 28 de febrero de 2009

De vuelta

(Ella, silenciada por mi estuvo resignada a la quietud mientras la cabeza de quien la modela sopesaba la moralidad de su creación por ser esta, sin lugar a dudas, también un reflejo de su espejo. Pura fantasía sin censura pero posible fuente de equívocos pensamientos para navegantes sin brújula que luego reclaman y proclaman meritos irreales de quien aquí escribe. Dicho esto la libero de su cautiverio para que juegue a sus anchas en el mundo escondido de mi propia lujuria.)

Su cuerpo esa mañana dio la señal de partida, se despertó algo sudada, con el corazón al galope y las braguitas desconcertantemente mojadas. Poco a poco fue recuperando retazos de lo que aun no distinguía si era el mas placentero de sus sueños o el recuerdo de la mas lujuriosa de sus noches.
Rápido despejo sus dudas al desperezarse aun con los ojos cerrados y sentir a su lado, no uno si no dos cuerpos tendidos en su cama y decidió entonces prolongar ese estado manteniendo los ojos como hasta entonces. Sus manos ávidas comenzaron un recorrido a ciegas... a cada lado un torso desnudo la recibía intensificando el ritmo de sus respiraciones y aun medios dormidos. Lentamente ella iba redescubriendo piernas, brazos, labios…. De un lado robustos músculos, pectorales bien formados y un miembro que se erguía con energía al sentir su paso. Del otro, una piel tersa, delgados muslos y el valle mas suave y despoblado que había sentido jamás. En la oscuridad deseada se deslizo hasta esa invitación y se adentro entre sus piernas, recorriendo con su lengua reiterativamente un pequeño clítoris húmedo y escondido entre deliciosos labios carnosos mientras su mano seguía aferrada a la enormidad de una polla dura que latía con cada movimiento de su dedos. Unas pequeñas manos se aferraron a su nuca y hundieron su cara en ese sin fin de sensaciones. Pronto sintió unos dedos húmedos aprovechando su postura para hurgar entre sus nalgas, hundiendo de vez en cuando la puntita de uno en su culito erguido, dilatándolo poco a poco y untándolo con los propios jugos que emanaban descaradamente de su coño. Relajada por la certeza de tener la historia controlada, seguía a ciegas y entregada… no le importo cuando sintió que le ataban las manos al cabezal de la cama y le vendaban los ojos con pañuelos de seda boca abajo. Siguió entretenida chupando esa maravilla que se abría para ella y que la llenaba de enorme goce. Todo transcurría con infinita calma y la excitación iba en aumento al son de los gemidos. Poco a poco recordaba momentos de la noche anterior, lo cual aumentaba su lujuria. No podía dejar de pensar en ese coñito suave y dulce que le regalaba sabores indescriptibles y en ese hombre compacto que ahora la cogia de las caderas y deslizaba su instrumento de un lado a otro entre sus piernas abiertas mientras con mucha habilidad se abría camino aquí y allí pero sin complacerla… fue entonces que ambos se apartaron y reacoplándose, el se enfilo por debajo, lamió su coño, su ombligo, sus pezones hasta acomodarse y entrar en su vagina delicadamente… moviendo sus caderas hasta enloquecerla en cuanto la chica lamía su culito sin cesar provocándole escalofríos. Justo cuando ya no podía mas… cuando todo su cuerpo era un volcán a punto de estallar, sintió que algo enorme surcaba su otra entrada lenta pero sin compasión, desconcertándola por completo. En un recuento rápido pensó, el tiene su polla enterrada entre mis piernas, ella otra vez estaba de piernas bien abiertas con sus manos en mi nuca… algo no cuadra y ni falta que hace! Para su sorpresa, alguien mas los acompañaba en silencio y en ese preciso instante había entrado en escena… no era un chico, como cabria pensar si no una mujer que haciendo uso de algún juguete había tomado cartas en el asunto llevándola sin paradas a un orgasmo sin igual.

Uno mas que perdió la fecha original por el camino. Mas de mi que de... lirio

martes, 24 de febrero de 2009

Inevitable

Llevaban tiempo buscando el momento, esos Km. retardaban lo inevitable y pese al deseo creciente se resignaban a las palabras y a una imaginación que juntos descubrían ilimitada. Jugaban a reinventarse presentes, a sentirse unidos, a compartir y transgredir sus propios confines... dibujando caminos para que el otro siga con sus propias manos que al cerrar los ojos no eran mas que las manos del otro. Palmo a palmo avanzaban saciando esa necesidad descontrolada… hasta sentir sus cuerpos colmados y su lujuria silenciada en una irremediable soledad compartida pero no por eso, esta vez, acompañada por el vacío que todo lo invade.

Pero cuando se quiere, se puede… ansiosos y muy excitados se miraron a los ojos cuando la puerta se abrió, único instante de calma antes del torbellino que los arrastro al que hoy es uno de sus recuerdos mas eróticos… ni siquiera les dio tiempo de recomponerse de las largas horas de viaje previo, el hambre se hizo insostenible y dejando un reguero de ropa entrelazado como sus propios cuerpos ... se desmoronaron sobre aquella cama, terreno neutral sin pasado ni futuro y se enzarzaron en lo que parecia una disputa contra el tiempo en complacer tanta espera… se regalaron uno al otro todas y cada una de las múltiples fantasías almacenadas para la ocasión. Necesitaban sentir… ella quería desarmarlo dentro suyo mientras sus dedos conquistaban otros terrenos poco explorados… lo cabalgo suavemente acompañada por el vai ven de sus senos que danzaban y lo encantaban siguiendo el movimiento rítmico de sus caderas. Suspiro y palabras ocuparon todos los rincones… a punto de explotar ella se aparto con ternura… quería verlo, olerlo, disfrutarlo reposando únicamente sus ojos sobre su cuerpo… le pidió que repitiera el camino con sus manos mientras ella deleitando todos sus sentidos hacia lo propio con las suyas regalándole una vez mas toda su humanidad pero esta vez en vivo y con sentimiento.

no recuerdo la fecha exacta. Mas de mi que de... lirio

sábado, 21 de febrero de 2009

instinto

Dejo que sus instintos la invadieran por completo y olvidando la razón y el corazón se fue a la caza del mejor postor para aniquilar el sin sentido de motivaciones que la habían invadido. Ella era carne y no entendía como podía haberle sucedido semejante atrocidad… deseaba mas que su piel y eso la desconsolaba. El había, con su ternura, destrozado todo su trabajo de años de no sentir y ella lo odiaba por eso. Así que de esta vez, impulsada por una nueva motivación, salio sin rumbo para que la vida destrozara ese ínfimo rayo de luz que se asomaba por la pequeña grieta en su coraza.
Eligio su ajuar como un guerrero elige sus armas, un vestido negro y ceñido, tan corto como se le era permitido sin llegar a perder su clase, un escote de vértigo que dejaba la entrada de sus grandes senos a la vista y que escondían el final de un bonito collar que ahí se hundía con cierta gracia, zapatos altos y medias de seda. Bajo su atuendo, unas minúsculas braguitas negras adornadas por una rosa roja bordaban el final de su espalda.
Gotas de perfume en la nuca, las muñecas y los tobillos completaban su falsedad, escondiendo su expuesta e incomoda humanidad para transformarla en carne de cañón. Hacia demasiado tiempo que había optado por matar dentro de si cualquier rastro que la hiciera sufrir… inevitable consecuencia del amor y el sentir.
Con meta fija y sin destino salio… no seria difícil encontrar alguna alma caritativa que le recordara que poco valía para ciertas cosas y que su mayor virtud por no decir la única, era follar como pocas, sin negarse a casi nada y disfrutar como una puta sin llegar a serlo. Tenía prisa pues no quería darle oportunidad a su maldito corazón a frenar lo que en el fondo sabio que era su castigo. ¿Cómo podía ser tan idiota a sabiendas de las consecuencias? ¿Cómo había permitido que sin mas encontraran esa llave guardada hace una eternidad? La noche hacia del momento propicio, entro a un bar y se sentó en la barra, pidió algo que anestesiara su timidez y se lo tomo de un solo trago… y así marco la salida de su carrera particular. Llamativa por emanar una sensualidad agraciada que compensaba sus años y sus reminiscencias, pronto revoloteaban a su alrededor hombres hambrientos de pecados sin alma… pidió la segunda copa y esta la libero de la vergüenza así que eligió, se levanto y pasando por detrás de su objeto sexual elegido para la ocasión, le susurro al oído alguna palabra indecente… junto a una invitación silenciosa que dejo percibir al son de sus caderas rumbo al lavabo. Lo espero de espaldas, no quería su mirada si no sus manos desenfrenadas que no tardaron en llegar… desde atrás y sin preámbulos se aferraron a sus pechos masajeándolos con la suavidad que a la ocasión le era permitida, mientras podía sentir su miembro en pleno apogeo rozar su trasero. Anónimos jadeos invadían todo el espacio y pronto, al sentir que las manos se multiplicaban, comprendió que la fiesta ya no era solo de dos. El descontrol le devolvía la vida o la ausencia de la misma y ella se sentía otra vez dueña de su alma. Cerro los ojos y los dejo hacer… pronto se dio cuenta que le habían tocado dos expertos amantes dispuestos a mostrar sus virtudes. Mientras el primero seguía atosigándola desde su espalda, el segundo se coló entre sus piernas y con una lengua hábil comenzó a explorar su coño empapado por lo evidente de la situación. Con cada gemido una fina capa invisible de desamor cubría su alma, alejándola de cualquier ilusión… se dejaba llevar por esos cuerpos ausentes que se la devoraban palmo a palmo sin tregua. Pronto se vio sentada sobre la falda de uno que, mientras hundía su cara entre sus senos, la tenia cogida de las nalgas rosadas para que su compañero saboreara desde la retaguardia la miel de sus entrepiernas, lubricando a conciencia todos sus orificios… pronto, y no me pregunten como por lo incomodo de la posición, ella sintió como ambos ahondaban en su interior en un vai ven coordinado mas que por la magia, por la necesidad… en su boca un grito ahogado y en sus ojos unas discretas lagrimas anunciaban la culminación del momento… junto a su cuerpo liberaba su alma y su meta era superada… ya no quedaban rastros de humanidad en su rostro y se sintió infinitamente infeliz, lo cual le regalo a su boca la sonrisa mas amplia y nefasta que jamás olvidara.

30/8/2008 5:20:15 AM Mas de mi que de... lirio

Ultimo acto

En el desorden del copio y pego esto pierde casi por completo su sentido pero no quiero que se pierda así que lo publico. Para ubicarnos les cuento que este es el final de una larga historia en desorden de mas de ciento cincuenta post que he subido y borrado sin querer.

Por fin cayó rendida frente a la evidencia, se agarro la cabeza y sentada en el suelo de algún rincón de su casa se desarmo en lágrimas que arrastraban todo aquello que cubría su alma. En su mente revivió cada una de sus entregas, sintió el dolor hasta ahora escondido de cada uno de sus castigos… descubrió que sus actos eran fruto de su falta de compromiso y deseo poder volver tan atrás que su ser desapareciera a la espera de volver a generarse dentro de la panza de su madre. Ser nada y a partir de ahí poder cambiar su historia, crecer feliz, evitar los abusos vividos, sentirse protegida y amada por quien le había dado la vida, esa que hoy veía como un sin fin de consecuencias del miedo, la vergüenza y una inevitable locura.

Siguió llorando sus recuerdos por largas horas, ya no era joven, ni bella y la poca sensualidad que portaba ya no le era suficiente… fue entonces que decidió cambiar, dejar de ser, recrearse y matar a su verdugo… pero al mirarlo de frente, al mirar sin temor, con el corazón abierto de par en par, descubrió que nadie mas que ella había estado ahí y que su vida no era mas que los caminos que ella misma había elegido… no tenia elección…

la encontraron en el mismo rincón, bañada en lagrimas y sangre con una sonrisa de liberación y una nota que simplemente decia...

"ya no me dañaras…
te he vencido aunque con ello me lleves contigo."


30/8/2008 5:20:14 AM Mas de mi que de...lirio

jueves, 19 de febrero de 2009

Sola

Extrañaba tanto sus manos como sus palabras. El silencio la carcomía y la ausencia de sus caricias la llevaba a repetir en su mente una y mil veces su único encuentro. Aquel que compartieron hace muchísimo tiempo y que entre sexo, un mar de palabras y risas la había hecho sentir esa sensación que nace cuando lo perfecto hace su aparición.
Era su preferido, su amante sin amor o como el decía, el amor con mayúsculas, libre de toda regla… compartían interminables idas y venidas de palabras sentidas, confesiones inconfesables, secretos a dúo entremezclados con juegos y sexo. Seduciéndose a través de sus historias y de sus cuerpos al desnudo frente a la pequeña pantalla en las mañanas de ocio. En verdad se querían y se deseaban con locura.
Pero las circunstancias acabaron con la constancia y ella se sentía sola… ya nadie le daba las caricias en forma de letras enlazadas por una mente hábil e creativa… el ya no escribía para ella.
Y sola hoy lo recordaba, lo admiraba y lo palpaba con las manos de su imaginación. Sola recreaba su boca que algún día beso sus labios, devoró sus senos y lamió su coño empapado por tanto placer. Sola recordaba sus dedos que en aquel entonces investigaron todos sus rincones haciéndola gemir y susurrar obscenidades… sola recordaba su miembro entrando por todos sus valles, regalándole una infinidad de sensaciones que devolvía en forma de suaves contracciones, espasmos que apretaban y le robaban su leche dulce y tibia como si de un trofeo se tratara pues ella no deseaba mas que saciar todas sus ansias. Sola volvía a excitarse con la inmensidad de aquel recuerdo, de tanto amor sentido, de un amor único por su forma y contexto… sola ahora llevaba su mano hasta su pequeño monte y lo acariciaba suavemente como el lo había hecho aquella vez y como entonces fue aumentando la intensidad, la presion, la humedad… sola dejo deslizar sus dedos, se abrió camino en el intento de imitar lo sentido al tenerlo dentro, al tenerlo entero, al tenerlo ahí donde el placer se hace inmenso mientras con su otra mano siguió masajeando su clítoris ahora palpitante, enorme, hambriento… sola toco el cielo de los recuerdos y se dejo caer en los brazos de Morfeo que en un susurro le recordó que no estaba sola… que el como frente a un espejo, quizás a destiempo repetía a la inversa exactamente los mismos movimientos por que no hay tiempo ni distancia que limite el buen querer y la enormidad del deseo que los une.

....Por que el tiempo no borra lo bueno ni olvida lo hermoso a pesar de los desencuentros.


25/3/2008 5:20:03 AM Mas de mi que de... lirio

lunes, 9 de febrero de 2009

Serena

Serena era preciosa, dulce y calida… aun conservaba la gracia de una juventud no muy lejana y amaba sin restricciones a todo aquel que se le antojaba. Vivía el sexo con una libertad envidiable que solo su forma podía concebir… para ella su cuerpo era una extensión del mismo corazón y su entrega era total haciendo del simple acto sexual un juego cargado de erotismo, pasión y infinita entrega… el amor era eso, instantes de entrega sin antes ni después en los cuales disfrutar sin ningún tipo de recelo. Adoraba sentir y sus deseos no tenían límites… todo aquel que lograba tocarla se sentía bendecido por el efímero y tangible amor en su forma mas pura.

Y yo tuve esa suerte.

Una noche, hace ya tiempo, bajo la lluvia cruzamos nuestras miradas. Me contagio su sonrisa tierna y casi infantil la cual devolví sin pensar mientras la observaba de arriba a bajo y descubría la mujer mas apetecible que he cruzado en mi vida… bajo su vestido amplio y floreado podía intuir sus pechos, sus caderas bien formadas, su cintura perfecta y ante tanta belleza en mi se despertaba un irrefrenable deseo de sentirla mas cerca. Como si ella lo supiera y sin mediar palabras se acerco con pasos suaves y seguros, tomo mi mano y me deje llevar…en la oscuridad de la noche, transformando en bello lo abstracto de un callejón, me arrincono contra una pared, sonrió y pronuncio sus primeras palabras… pasea conmigo por este instante y te regalare el inigualable placer de estar viva. No me dejo pronunciarme, una mano ya cubría delicadamente mi boca mientras la otra bajaba desde la misma con gracia haciendo que mi piel se erizara… el deseo me pudo y como embrujada deje que hiciera sin mas… beso mi cuello, mis pezones para terminar entre mis piernas, jugando con su lengua a robarme el alma. Mientras sus manos se deslizaban arriba y abajo por mis caderas, su boca lograba sensaciones descontroladas… haciéndome sentir inolvidables espasmos que trataban de retener lo que fue un orgasmo eterno en apenas unos segundos. Al sentirme vibrar, se irguió, beso mis labios, mantuvo su mano en medio de mi plexo y con la sonrisa mas bonita que vi en mi vida dijo: no me olvides… la que sientes no es mas que tu propio reflejo. Y sin mas desapareció bajo la lluvia de aquel verano.



8/30/2008 5:20:14 AM Mas de mi que de... Lirio