domingo, 21 de septiembre de 2008

“Constante apenas en mi inconstancia te reavivo por pura necesidad. Reflejo de mis locuras sin espacio en una realidad que todo lo censura vuelvo a darte la vida que yo muero cuando soy simple y puro instinto.”

Así como los sueños, las fantasías fantasías son. Nada se le escapa al órgano sexual por excelencia… maldita mente se decía ella antes de rendirse ante su ultima insubordinación.
Demasiado caliente para que funcione la razón, ella revive y trae consigo memorables momentos que yo dejo escapar… Ella es puro deseo, locura y lujuria. No conoce lo prohibido, no sabe discernir mas allá de los efectos que ello le aporta en su cuerpo sin alma…
Ilimitada en sus fantasías y sola en la inmensidad de su cama deja que su mente naufrague y que esta la lleve hasta lo inconcebible si eso es lo que le procura el placer.
Nada es suficiente pero ella, incansablemente busca. Secretos inconfesables hoy hondaban su mente haciendo que su cuerpo se estremeciera de goce, había estado leyendo un relato al azar y una imagen la tenía perturbada… una orgía a tres con un invitado algo especial… el relato contaba como a una chica la follaban un hombre y su perro y eso no lograba suprimirlo de su mente… asco y excitación extrema unidos por el incoherentes halo de la depravación habían logrado un estado idóneo para una paja mas… su cuerpo sudado, la respiración alterada, los pezones erguidos y la vagina totalmente empapada eran toda una invitación a sus manos que estas no lograban rechazar.
Recorría su cuerpo con cierta desesperación, deteniéndose primero en su boca para humedecer sus dedos que exasperadamente pronto bajaron recorriendo los rincones de su cuerpo, deteniéndose algunos segundos en sus exuberantes pechos para refregarlos y seguir hasta su coño hambriento… el tiempo ahí se detuvo, se sentía sucia, inmoral pero tremendamente caliente… sus dedos jugaban ahora entre sus labios, subían, bajaban, se ahondaban haciendo que sus caderas danzaran el son de la obscenidad… adentro un dedo, luego dos… nada calmaba sus ansias. Necesitaba mas y mas y mas… y los dedos se multiplicaron mientras con su otra mano suave pero constante refregaba un clítoris rosado y sediento, llevándola a un orgasmo increíblemente intenso…



8/30/2008 5:20:14 AM mas de mi que de... Lirio

1 comentario:

mas de mi que de... lirio dijo...

A veces me sorprendo hasta yo de las barbaridades que mi fantasia describe… pero como bien digo “…Así como los sueños, las fantasías fantasías son. Nada se le escapa al órgano sexual por excelencia…

Besitos desde mi alma.