viernes, 17 de octubre de 2008

Cerró los ojos y recordó su boca, tenia fascinación por los labios ajenos, por sus formas y sus sutiles movimientos involuntarios al evidenciar sensaciones. Los suyos eran preciosos, algo tiernos y jugosos… se sentía totalmente seducida por ellos y no hacia mas que imaginar sus besos y recorridos… estaba decidida a sentirlos ¿a cualquier precio? Eso no se le pregunta a una dama y ella lo era. Dama en lo cotidiano y generosa en la intimidad Vamos!!! Una puta con clase que a pesar de sus años sabía jugar con las fantasías ajenas en pos de sus propósitos y debo decir que sus tácticas pocas veces fallaban. La vida le había enseñado la triste pero útil realidad, evidentemente siempre tiran mas dos tetas que una carreta y ella casi abusaba de su largo aprendizaje. ¿Porque? Puede que sus tutores, aquellos que le dio la vida, pensando mas en sus beneficios que en el profundo sentido del alma, confundieran sus ingenua voluntad y así, sin mas hayan creado un cuerpo sin corazón. La misma que hoy enmarañaba a menudo sexo con amor y complacer con sentir… y si ella fuera conciente me apenaría pero el caso es que en su ignorancia era feliz y cuando la realidad mostraba sus garras ella pasaba a otra sin mas.
Así que volviendo a “ella”, la que los mantiene en vilo, la que sacia la mente de aquellos que pasan y se quedan, la que a golpe de letras crea innumerables fantasías que transportan excitando desde la primer neurona hasta las entrepiernas que sienten ese bulto que da sentido a su hombría, volviendo a ella que despierta y enseña todo aquello que aun desconoces… te cuento…
Ella cerro los ojos y recordó su boca, la imagino sedienta y una vez mas inicio el ritual… ella lamió sus dedos y los dejo deambular por sus pechos; húmedos como la lengua que imaginaba suya y sintió erizar su propia piel. Los dejo que jugaran con sus pezones, acariciándolos y pellizcándolos con delicadeza mientras sentía el despertar de su vulva que poco a poco se lubricaba con jugos dulces de mujer hambrienta… quería guerra pero se sentía suya, prisionera del amante de turno que no era mas que una invención de sus carencias, tan real como un cuerpo y tan vacio de amor como todos… aferrada a una moral involuntaria saciaba sus ganas a solas… sus dedos siguieron bajando por un camino conocido de memoria, ella sabia donde y como asi que la excitación aumentaba sin dar lugar al sentimiento y cuando los dedos no bastaron jugo con su obediente juguete que con movimientos cada vez mas enérgicos sabían complacerla y regalarle insípidos pero eficaces orgasmos faltos de calor humano.

8/30/2008 5:20:15 AM Mas de mi que de...lirio

No hay comentarios: