domingo, 29 de marzo de 2009

Sin rostros

No conocían sus rostros, solo lo que llegaba en los escasos encuentros por el ciber espacio, en el cual sus palabras hacia tiempo que habían subido de tono… esa era la fantasía que compartían, un total anonimato antes, durante y después del “momento” proyectado una y otra vez.
Quedarían en algún gran almacén, el sabría exactamente que ropa cubriría su cuerpo para no dar lugar a equivocación…
Mientras ella, despreocupada estaría jugando a mirar interesada el escaparate indicado, el se acercaría por su espalda, le susurraría al oído alguna indecencia y la dirigiría hacia el lavabo mas cercano.
Sin mediar palabra y siempre brindándole su espalda, ella sentiría sus manos ávidas levantar su recatada falda, acariciar sus medias y bajar sus braguitas. Luego la cogeria de las caderas y le clavaría su verga entre las piernas… daría unas cuantas envestidas y una vez húmedos, separaría sus nalgas suavemente y sin piedad, en un movimiento único la penetraría hasta el fondo.
Entre el dolor y el placer, ella ahogaría sus gritos mientras con su mano jugaría con su clítoris en llamas, los movimientos intensos requebrarían su resistencia y juntos en pocos segundos acabarían en un frenético orgasmo.
Y como han llegado se irían… ambos sin rostro y saciados por el placer casi animal…
Ella lo recordaría durante días ¿Cómo olvidarle mientras perdure ese suave dolor?
Y el… el toda la vida, al dar por consumada su eterna fantasía.

1 comentario:

lisebe dijo...

Jo!!! vaya fantasia!!

Sin rostro pero tan sexual!!

El recuerdo seguro que perdura por siempre.!!!

Besitos cielo