viernes, 26 de junio de 2009

La necesidad doblega

No hay preámbulos para la imaginación, y de pronto, en algún lugar, miramos el cielo en silencio. Reposas tu cabeza entre mis pechos y así, esperamos aquella estrella fugaz que no llega.

Perdidos, los dos en deseos no cumplidos, nuestra calma se trasforma en una insoportable ternura, y por que la necesidad doblega con mas facilidad que la tentación… siento como tu cara gira hacia mis pechos, tu boca roza un pezón que pronto reacciona en emergente señal de excitación.

La calma se hace prisa por devorar la presencia de tanta ausencia. Succionando lento y suave… mi piel despierta, mi corazón se acelera y muy de adentro salen callados gemidos de inmenso placer.

Desesperada por mas, te aparto, te miro y te guío… al sentir tus húmedos labios entre los míos, esos rosados, abiertos, hinchados… exploto en mil pedazos y disfruto de una soledad compartida que me envuelve y me acuna… la realidad me despierta, y por respeto guardo mis ganas.

De momento se que mi placer hace el tuyo y tocarte solo te alejaría.

1 comentario:

PIER BIONNIVELLS dijo...

Hu!!
Hermosamente precioso!!Y si.. Tienes razón.. La necesidad doblega..
Espero que tengas una buena semana.
Cuidate.
Un abrazo.