martes, 14 de abril de 2009

todo llega...

Estoy como una moto. Puro instinto y necesidad. Tengo literalmente ganas de follar, de que me devoren. Que se pierdan entre mis pechos mientras esas manos que aun no conozco, paseen por todo mi cuerpo. Ser lo que el otro quiera, con tal de sentir su piel rozando la mía. Entregar mi boca con una perfecta mezcla de dulzura y pasión, ahogándome con el sabor de sus entrepiernas y dejar que la fantasía se ocupe del resto. Me resulta casi indispensable sentir que mi cuerpo, casi dormido esta mas que vivo… Diez años de baja es una eternidad y cinco con la libido bajo el suelo, eso ya es crueldad.
Con mis deseos sobre la mesa dejo * mi puerta entreabierta, a la espera de aquel que encaje con suma perfección entre el cielo y mi cuerpo.

* Una vez mas.

4 comentarios:

Fero dijo...

moto
todoterreno.

Funcionario's blog dijo...

La madre del cordero...

ISIDRO R. AYESTARAN dijo...

Simplemente te diré que has descrito el orgasmo certero con la frase más bella: encajar entre el cielo y tu cuerpo.
Y sí, tantos años de baja y sin líbido pueden causar estragos (te comprendo perfectamente)
Me uno contigo en las mismas ansias.
Mil besazos

TED GORDON dijo...

Y él dichoso de saber que lo están esperando, * para ser consumado.

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* en ése lugar