sábado, 10 de enero de 2009

Entregada

… y bendijo su boca
Por ser victoriosa

En esta eterna batalla

contra sus infatigables miedos

Perdió las preguntas
De camino a su cama

Donde dejo que sus manos

Repitieran sus labios

Renovando el instante
De su primera entrega

Aquel único orgasmo
En manos ajenas



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