viernes, 28 de noviembre de 2008

sin aviso







Sin aviso,
dejo caer mi imagen
en su pantalla.
Le entrego mi sexo
y mi ausencia.
Solo mi vulva,
abierta y húmeda,
enmarcada por mi silencio
y sus palabras…
Y me suelto, siento…
disfruto de su inmenso deseo.
el pide y yo,
desde mi barricada,
realizo sus sueños.
Realidad a medias
que acelera el corazón,
estremece los instintos
y finalmente oxigena nuestros cuerpos...
Ante una distancia aniquilada
por la audaz tecnología
que todo lo transforma.

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